Demasiado complejo (Antiguo peces digitales)

Enfermería e Informática… Humanismo y Tecnología

“Henderson, ven a buscarme”

¿Quién no recuerda esa frase de Michael Knight pidiéndole a su coche que fuese a buscarle? Pues dentro de nada, algo muy parecido será lo que haya en los hospitales. Me explicaré…

La visita a la central de HP en Madrid fue bastante interesante: por un lado, temas de virtualización de programas (interesante desde el punto de vista informático); por el otro, el uso de la red como forma de comunicación. De este último tema, hubo un par de cosas bastante interesantes:

– El centro de comunicación/entretenimiento del paciente: cada paciente tiene acceso a través de un ordenador en su cama a manejar su entorno (luces, persianas), formas de entretenimiento (televisión, Internet, video, juegos) y comunicación con el personal (sustituye el timbre genérico por una serie de timbres más específicos). Además, el mismo terminal sirve para los profesionales a la hora de consultar e introducir información en el sistema de información que se tenga.

– Comunicación por VOIP (voz IP): para quien todavía no lo sepa, hay en la actualidad servicios que permiten usar la red “informática” como una red telefónica habitual. Además, con los programas y aparatos adecuados, se pueden gestionar los timbres generados desde el paciente de modo que la enfermera reciba un SMS informando de la situación.

– Localización por RFID (identificación por radiofrecuencia): ¿necesitamos una silla de ruedas? El sistema localiza la más cercana ¿El paciente sigue en quirófano? El sistema nos dice si sigue ahí o ha pasado al despertar ¿Dónde está el celador? Ni aunque le incrustemos un sistema de GPS con localización 3D lo podremos saber… 😀

Pues eso… que dentro de nada todos enviando mensajes al sistema para que nos localice al médico o una bomba…

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El futuro cercano

Dentro de unas horas parto a Madrid a las instalaciones de HP (vaya, ahora sueno como un gurú de la blogosfera 😀 ). El objetivo: ver la visión que tiene HP sobre cómo tiene que ser una habitación de hospital. Ya os contaré la experiencia.

Mientras hablaba con mi mujer sobre ello durante la cena, me di cuenta de una cosa: cualquiera que sea la visión que tengan, no será muy distinta a la que tenemos en la actualidad, en la que el uso de la informática (hardware y software) se reducen a simples “métodos de entrada” de la información. Los encargados de procesarla y de planificar en función a ella seguimos siendo los seres humanos.

¿Durante cuánto tiempo? No hace mucho ya comenté que las primeras enfermeras automáticas se estaban desarrollando. Por lo tanto, es obvio: la punta de lanza que usarán las “máquinas” será nuestra sustitución en ciertas técnicas (la toma de constantes ya se realiza de forma automática con los monitores… por lo que su registro automático es ya una realidad… o lo podría ser). Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta, que cada día aparece nueva información que, cada vez más, nos es difícil de procesar e incorporar en nuestra práctica diaria, por lo que otro paso será el de dejar que las “máquinas” nos asesoren y guíen, dándonos como referencia la última evidencia disponible.

¿Después? Aunque suene a cienca-ficción, la toma de decisiones sencillas: dar un analgésico cuando las prostaglandinas se disparan, dar un antibiótico al detectar concentraciones anómalas de organismos patógenos y haber realizado un estudio de resistencias de éstos… Al principio, los profesionales estaremos ahí realizando una tarea de “supervisión”, controlando a la “máquina”, hasta que haya aprendido lo suficiente y ya no sea necesaria la supervisión.

Y es así como, poco a poco, las tareas del diagnóstico, planificación del tratamiento y su ejecución serán llevadas a cabo por máquinas. La medicina se reducirá al plano académico y de la investigación (siempre habrán nuevas enfermedades o nuevas formas de tratar a los pacientes… o quizá no y, así, la medicina desaparecería o sería una carrera “de segunda”)

¿Y no hay esperanza? Sí la hay: en el momento en que todos los profesinales que atendemos al paciente dejemos de verlo como un sistema con una enfermedad y lo veamos como un ser humano que padece, podremos “sobrevivir” en ese entorno.

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Pacientes y acceso a la información

Esta mañana, al grupo de personas que formamos parte del grupo de valoración de sistemas informáticos de gestión de la información [1] nos han enseñado lo que será la nueva herramienta corporativa para el correo electrónico institucional y la intranet corporativa.

La idea sonaba muy bien: al ser webmail, tendremos la posibilidad de consultar el correo desde cualquier ordenador, y la intranet incluye herramientas como la elaboración de documentos en grupo, hilos de discusión, etc… Claro, que en cuanto he visto que se basaba en tecnología de cierta compañía de Redmond… Pues a verlas venir…

No voy a criticar una decisión que ha tomado otra persona o le ha sido impuesta, más cuando ni siquiera es una decisión de mi competencia. Como trabajador, simplemente tendré que adaptarme y, en la medida de lo posible, intentar seguir usando herramientas libres (afortunadamente, funciona bien con Firefox), aunque no está la administración ahora como para empezar a gastar en tecnologías que puede que tengan alternativas libres. Así, a bote pronto, se podrían usar herramientas libres como SquirrelMail para el correo y cualquier software para wikis de los muchos que hay. Pero repito: no es mi decisión.

Ahora bien, si la línea que se piensa seguir es la de usar software privativo, pues como usuario sí tengo algo que decir: recordar que la administración debería facilitar al máximo el acceso a la información a sus usuarios. ¿Qué quiere decir eso? Que si yo no puedo/quiero tener los programas más modernos de cierta compañía, la administración no debería obligarme a adquirirlos para acceder a una información que me es legítima. Por poner el ejemplo: los documentos colaborativos de la intranet corporativa sólo funcionan al 100% con la última versión de su suite de oficina… ¿También será así cuando quiera ver mi próxima cita o consultar las recomendaciones al alta?

[1] El nombre me lo he sacado de la manga, porque todavía no tenemos nombre oficial… el oficioso voy a callármelo

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Un lenguaje… para dominarlos a todos

En el apunte anterior comentaba el proyecto de la administración de elaborar una base de datos que integrase la información de los hospitales y Atención Primaria. Cuál fue mi sorpresa cuando, pasados un par de días, me llaman para convocarme a una reunión sobre este tema (¡Hola, lectores de la administración!).

Uno de los puntos de los que se habló fue la necesidad de que todos los profesionales de Enfermería de la Comunidad Autónoma tienen que expresarse con los mismos términos: de nada nos vale tener una base de datos que integre información si ésta sólo la pueden entender unos cuantos. Y no me estoy refiriendo al idioma (que también podría ser un impedimento) sino a que cuando alguien dice “Limpieza ineficaz de las vías aéreas”, todos entendamos qué problema tiene el paciente y qué es lo que hay que hacer.

Ya sé que parece que quieren reinventar la rueda, pero por estos lares, el lenguaje profesional brilla por su ausencia, y es importante ver que desde las altas esferas son conscientes del problema y van a buscar soluciones.

Claro que hay un obstáculo que habrá que salvar y es la dificultad a la hora de procesar el lenguaje natural. Me explicaré: todos hemos usado el diccionario predictivo del móvil para escribir un mensaje. En la versión más sencilla se trata de una base de datos de palabras asociadas a las teclas pulsadas. Por ejemplo: pulsando 2-6-6-7, el programa nos sugerirá la palabra AÑOS, AMOR, ANOS,… ofreciendo primero las opciones más frecuentes del idioma (supongo que programas más sofisticados tendrán en cuenta los hábitos del usuario). Después se puede ir complicando el tema y añadir un corrector ortográfico, que, además de tener una base de datos más amplia que incluye los errores típicos de la lengua, es capaz de analizar la frase y corregir el género y número del verbo y/o sujeto (aunque el análisis es bastante básico, porque lo he visto fallar más que una escopeta de feria :D).

¿Dónde nos lleva esto? Estos sistemas que he explicado no son programas de inteligencia artificial, pero tampoco es una calculadora… y, como ya he dicho, se equivocan. Imaginad lo difícil que debe ser elaborar un programa que, no sólo corrija errores, sino que “entienda” de verdad lo que estás escribiendo. Es decir, crear un sistema que cuando escribes “dolor de cabeza” lo codifique como “cefalea” puede ser más o menos sencillo, pero pensad en la multitud de términos ambiguos, sinónimos, expresiones hechas que usamos día a día. Desde el punto de vista de computación es un gasto de recursos de tiempo y espacio enorme (que me corrija algún informático si me equivoco), de ahí la importancia de que sean los usuarios los que se expresen en términos comunes.

A pesar de todo, los sistemas de hoy en día incluyen ya los diagnósticos NANDA, los resultados NOC y las intervenciones NIC codificadas, de manera que sólo hay que seleccionarlas de una lista (¡ojo, que si le introduces un diagnóstico en texto libre, no lo codifican!), pero todavía tenemos el problema de que los factores relacionados y las manifestaciones de un problema no se pueden codificar, pues varían en cada individuo.

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Repeat, please

Ayer tocó ecografía del primer trimestre para mi segunda “criaturica”. Para los interesados que pueda haber por aquí, diré que todo va bien: viene uno, aunque tenemos que volver en 15 días porque el feto era demasiado pequeño para las mediciones oportunas.

Pero, aunque me produzca gran regocijo hablar de mis vástagos, no es de lo que venía a hablar. Mientras esperábamos, se me ocurrió echar un vistazo al único material de lectura del que disponíamos en ese momento. En este caso, se trataba de la “cartilla” de embarazada, en el que constan todos (importante esta observación) los datos referentes a la salud obstétrica de la embarazada, que son cumplimentados por la comadrona del centro de salud.

Antes de entrar, una persona (nunca dijo si era enfermera, auxiliar, secretaria… pero iba de blanco, eso sí) nos pidió la cartilla y los resultados de unos análisis, que, en nuestro caso, todavía no teníamos en nuestro poder.

Inciso
El circuito de esos análisis tiene guasa: la comadrona del centro de salud al que pertenecemos, que tiene al hospital A de referencia, hace una petición de análisis, cuya muestra se extrae en el centro de salud, se envía al hospital B, el cual envía esos resultados al centro de salud, que se entregan al paciente para que los lleve a la revisión que se realizará en el hospital A (Buenos días, soy el mensajero paciente ¿o el paciente mensajero?).
Fin del inciso

Cuando entramos en la consulta, una simpática doctora (sin dobles lecutras) nos invitó a sentarnos y nos ametralló (fusiló a gran velocidad) con una batería de preguntas cuyas respuestas ya estaban en la cartilla de embarazo. Curioso.

Algunos puede que piensen que ahora voy a despotricar contra dicha doctora diciendo “Ya podría haber mirado en la cartilla, en vez de preguntar lo mismo que preguntó la comadrona”. Pues no, aunque razón no me faltaría, pero hay que entender lo siguiente: aquella profesional necesitaba esos datos y, conociendo el percal, le era mucho más rápido obtenerlos mediante preguntas directas, que intentando descifrar lo que otra persona había escrito (eso si los datos estaban al completo, ¡o si estaban!).

Lo que voy a destripar es lo siguiente: tanto en atención primaria como en los hospitales de la provincia existen unos estupendos sistemas informatizados para las historias clínicas de los pacientes (bueno, hay excepciones, pero cierto grado de informatización sí que existe). ¿Acaso no se usan? Por supuesto que sí. Entonces ¿los profesionales que nos atendieron no los usaban? Sí, los usaban e introducian los datos en sus respectivas bases de datos. ¿El problema? Bueno, que si yo uso la base de datos que habla en “chino” y tú la base de datos que habla en “francés”, pues tenemos un problema.

Es entonces cuando se recurren a circuitos absurdos o hay que repetir las mismas preguntas y respuestas (“Repeat, please”) poque, por una falta de previsión, no se consensuó en qué idioma tenían que hablar las bases de datos. Aunque desde la administración hay un proyecto de una nueva base de datos general que integra la información de las bases de datos particulares, lo cual nos beneficiaría a todos, usuarios y profesionales. Tiempo al tiempo.

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