Demasiado complejo (Antiguo peces digitales)

Enfermería e Informática… Humanismo y Tecnología

Historia de Salud… más novedades

Como considero que la transparencia en la administración es fundamental y que el flujo de la información debe ir en todas direcciones (y, ¡diablos! que no estoy en ningún proyecto secreto gubernamental), voy a comentaros cómo está el tema de la Historia de Salud.

La semana pasada tuve una nueva reunión sobre este tema con otros compeñeros. La parte de información dirigida al sector médico parece que está bastante trabajada y que ahora es buen momento para que nosotros metamos baza para lo nuestro.

Paso a comentar lo que me llamó la atención del proyecto:

– Al ser una herramienta donde la información estará centralizada, nos puede ser útil para cosas como la elaboración de cortes de prevalencia a nivel de la Comunidad Autónoma. Se puso como ejemplo la próxima elaboración de un corte de prevalencia de úlceras por presión.

– Poder conocer los diagnósticos de autonomía del paciente.

– Se comentó la posibilidad de elaborar, por parte de la administración central, un catálogo de diagnósticos de enfermería (con sus NIC y NOC asociados) típicos con el fin de unificar el lenguaje entre los profesionales.

– Todos los profesionales tendrán acceso (a priori) a toda la información de sus pacientes que hayan generado otros profesionales, facilitando así el flujo de información.

Como véis, no tiene mala pinta y la cosa promete.

Seguiremos informando…

Anuncios

Archivado en: Enfermería, ,

¡Pacientes!¡Unidos!¡Jamás serán vencidos!

Y que no haya sido una enfermera la persona que ha puesto esto en marcha…

Reconozco que no soy muy amigo de las redes sociales: tengo un perfil en Facebook que nunca miro y, aunque recibí una invitación, no tengo perfil en Tuenti. Son interesantes un par de días, por aquello de vincular a viejos conocidos y decirte cuatro cosas con ellos, pero después… más de lo mismo: ombliguismo puro y duro. No me interesa.

Sin embargo, las redes sociales tienen un gran potencial. Sobre todo, para poner en contacto y coordinarse con personas que, de otro modo, nunca se conocerían. Y esto cobra más valor cuando se trata de pacientes: gente que pasa por una enfermedad o proceso vital y que, con su experiencia, pueden ayudar a otros.

Eso es lo que están haciendo en “Autocuidado de la salud: Tu puedes“. Una red social de pacientes y afectados en la que pueden hablar unos con otros y compartir experiencias y dudas. Aún están en pañales, como quien dice, pero desde aquí aplaudo esta iniciativa y les doy ánimos para seguir adelante. También os invito a que deis un vistazo y, por supuesto, la recomendéis a vuestros pacientes y compañeros.

Archivado en: General, ,

Su analítica, gracias

El otro día, llegué a esta noticia vía menéame:

Científicos rusos desarrollan una “enfermera automática”

Moscú, 2 de octubre, RIA Novosti. Investigadores de la Universidad Estatal de Moscú (MGU) desarrollan una “enfermera automática”: singular equipo que le permite a uno hacer inyecciones y análisis de sangre por cuenta propia.

“Se trata de un dispositivo automático para poner inyecciones y hacer pruebas de sangre. Extrae la jeringa, la recupera y, sin la ayuda de una enfermera, ofrece el resultado del análisis”, contó a RIA Novosti el rector de la MGU, Víctor Sadóvnichi, quien dirige este proyecto.

Es un equipo sin parangón en el mundo y que ayuda a resolver toda una serie de problemas, dijo: primero, no habrá necesidad de ir a una policlínica; segundo, el pinchazo en el dedo y la extracción de la sangre serán absolutamente indoloros; tercero, esta operación se lleva a cabo en condiciones de esterilidad; y, cuarto, el resultado será más preciso en comparación con el análisis realizado por una enfermera.

Se contempla que el nuevo dispositivo estará listo el año que viene y que será producido en una de las plantas de Tula, ciudad situada a unos 190 Km de Moscú.

Si alguno se preocupaba por los técnicos de cuidados, ahora éstos vienen en plan Terminator. Pero esto estaba cantado: tarde o temprano nuestras funciones de apoyo a otros profesionales se verán reducidas o incluso eliminadas por la llegada de instrumental independiente o por otros profesionales mejor entrenados para las técnicas. Es por esto que los profesionales de la Enfermería tenemos que definir bien cuál es nuestro campo de actuación y ofrecerlo a los pacientes para que vean lo importante que es que, no solo no te tienen que hacer daño cuando te pinchan, sino que tiene que haber alguien a tu lado para ayudarte a adaptarte a tu nueva situación de salud.

Archivado en: Enfermería, , ,

Un lenguaje… para dominarlos a todos

En el apunte anterior comentaba el proyecto de la administración de elaborar una base de datos que integrase la información de los hospitales y Atención Primaria. Cuál fue mi sorpresa cuando, pasados un par de días, me llaman para convocarme a una reunión sobre este tema (¡Hola, lectores de la administración!).

Uno de los puntos de los que se habló fue la necesidad de que todos los profesionales de Enfermería de la Comunidad Autónoma tienen que expresarse con los mismos términos: de nada nos vale tener una base de datos que integre información si ésta sólo la pueden entender unos cuantos. Y no me estoy refiriendo al idioma (que también podría ser un impedimento) sino a que cuando alguien dice “Limpieza ineficaz de las vías aéreas”, todos entendamos qué problema tiene el paciente y qué es lo que hay que hacer.

Ya sé que parece que quieren reinventar la rueda, pero por estos lares, el lenguaje profesional brilla por su ausencia, y es importante ver que desde las altas esferas son conscientes del problema y van a buscar soluciones.

Claro que hay un obstáculo que habrá que salvar y es la dificultad a la hora de procesar el lenguaje natural. Me explicaré: todos hemos usado el diccionario predictivo del móvil para escribir un mensaje. En la versión más sencilla se trata de una base de datos de palabras asociadas a las teclas pulsadas. Por ejemplo: pulsando 2-6-6-7, el programa nos sugerirá la palabra AÑOS, AMOR, ANOS,… ofreciendo primero las opciones más frecuentes del idioma (supongo que programas más sofisticados tendrán en cuenta los hábitos del usuario). Después se puede ir complicando el tema y añadir un corrector ortográfico, que, además de tener una base de datos más amplia que incluye los errores típicos de la lengua, es capaz de analizar la frase y corregir el género y número del verbo y/o sujeto (aunque el análisis es bastante básico, porque lo he visto fallar más que una escopeta de feria :D).

¿Dónde nos lleva esto? Estos sistemas que he explicado no son programas de inteligencia artificial, pero tampoco es una calculadora… y, como ya he dicho, se equivocan. Imaginad lo difícil que debe ser elaborar un programa que, no sólo corrija errores, sino que “entienda” de verdad lo que estás escribiendo. Es decir, crear un sistema que cuando escribes “dolor de cabeza” lo codifique como “cefalea” puede ser más o menos sencillo, pero pensad en la multitud de términos ambiguos, sinónimos, expresiones hechas que usamos día a día. Desde el punto de vista de computación es un gasto de recursos de tiempo y espacio enorme (que me corrija algún informático si me equivoco), de ahí la importancia de que sean los usuarios los que se expresen en términos comunes.

A pesar de todo, los sistemas de hoy en día incluyen ya los diagnósticos NANDA, los resultados NOC y las intervenciones NIC codificadas, de manera que sólo hay que seleccionarlas de una lista (¡ojo, que si le introduces un diagnóstico en texto libre, no lo codifican!), pero todavía tenemos el problema de que los factores relacionados y las manifestaciones de un problema no se pueden codificar, pues varían en cada individuo.

Archivado en: Informática, ,

Twitter, twitter, follower, twitter

Perfil de Facebook de Daniel Miró Pettican